Simulacro 1: el diagnóstico
Saber dónde estás de verdad. Un simulacro no es un examen de prueba: es un ensayo con un propósito concreto, y este es el suyo.
Última actualización: 8 de agosto de 2026 · Examen de conocimientos
Datos clave
| Posición en el programa | 1 de 10 |
|---|---|
| Formato | 100 preguntas · 50 minutos |
| Penalización | Media respuesta por error |
| Objetivo de esta etapa | Saber dónde estás de verdad |
Este es el simulacro 1 de un programa de diez. El formato no cambia —siempre 100 preguntas en 50 minutos con la fórmula real de corrección— porque el examen tampoco cambia. Lo que cambia es qué estás entrenando en cada uno.
Hacer diez veces el mismo ejercicio sin propósito produce diez notas y ningún aprendizaje. En esta etapa, la número 1, el propósito es saber dónde estás de verdad, y todo lo que sigue está subordinado a eso.
El objetivo de este simulacro
Saber dónde estás de verdad. Todo lo demás es secundario hoy: si mejoras en esto y la nota baja un poco, el simulacro ha funcionado.
Una línea de partida sirve para dos cosas y solo para dos: decidir qué estudiar a continuación y poder afirmar dentro de un mes que has mejorado. Ninguna de las dos exige una nota alta; las dos exigen una medición honesta. Por eso este ejercicio se hace sin preparación específica el día anterior y sin repasar los temas que sospechas que van a caer: si maquillas el punto de partida, todas las comparaciones posteriores quedan inservibles.
Cómo ejecutarlo
No busques nota. Busca el dato de partida: cuántas preguntas alcanzas, cuántas fallas y cuántas dejas en blanco.
Las condiciones básicas se mantienen en los diez —cronómetro visible, sin consultas y con la penalización aplicada—, pero en el simulacro 1 lo que decide si ha servido es lo anterior, no la nota.
Dos precauciones concretas. Marca la hora exacta en la que llegas a la pregunta 50: ese único apunte vale más que cualquier impresión posterior sobre si «ibas bien de tiempo». Y no detengas el cronómetro para atender nada, ni siquiera un minuto; el examen se celebra en acto único y no admite pausas, de modo que un ensayo con interrupciones mide una tarea distinta de la que vas a hacer.
La nota bruta no es la nota del proceso
El primer malentendido de un simulacro consiste en tomar su nota por la nota de la oposición. No lo es, y por tres motivos distintos.
Primero, la calificación del ejercicio de conocimientos es solo una parte del proceso. Después vienen la aptitud física, el reconocimiento médico, la entrevista precedida del cuestionario biográfico y los psicotécnicos de aptitudes, y todas son eliminatorias. Un 7 en simulacro no compensa un cero en un ejercicio físico. El recorrido entero está en el examen de Policía Nacional.
Segundo, sobre la fase de oposición se suma el baremo de idiomas de la base 6.14: hasta 2 puntos, con independencia del número de idiomas acreditados —0,50 por un B1, 1,00 por un B2, 1,50 por un C1 y 2,00 por un C2—. Ese tramo no aparece en ningún simulacro. Ver idiomas.
Tercero, no existe nota de corte publicada de antemano. Las bases fijan un mínimo de 3 puntos sobre 10 para no ser eliminado; el resto lo decide la ordenación de quienes se presenten, que no se conoce hasta que el tribunal publica resultados. Ver nota de corte.
Un simulacro solo se compara consigo mismo
La nota de un simulacro depende del banco de preguntas del que salió, de su dificultad relativa —que nadie ha calibrado contra el examen real— y de cómo estabas ese día. Comparar tu 5,5 con el 7 que otra persona dice haber sacado en otro material no informa de nada, porque no son la misma escala.
Lo que sí informa es tu propia serie, siempre que el protocolo no cambie: las mismas 100 preguntas en 50 minutos, la misma fórmula de corrección, el mismo tipo de material y, en lo posible, la misma hora del día. Un dato aislado es ruido; cinco datos tomados igual son una tendencia.
De ahí que el simulacro 1 no tenga nota buena ni mala. Tiene una función: fijar el punto cero contra el que se leerán los nueve siguientes.
Los cuatro números que hay que registrar
Anotar solo la nota es tirar casi toda la información del ejercicio. Registra cuatro cifras, y por separado.
| Dato | Cómo se anota | Qué revela |
|---|---|---|
| Aciertos | Recuento directo | Contenido consolidado |
| Errores | Recuento directo; cada uno resta media respuesta | El coste real de tus decisiones |
| Blancos deliberados | Preguntas leídas y no contestadas | Tu criterio de descarte |
| No leídas | Preguntas a las que no llegaste | Un problema de ritmo, no de temario |
Las dos últimas suelen sumarse en un mismo «blancos», y es un error de método: una es una decisión y la otra es una avería. Con la fórmula de la convocatoria las dos valen cero puntos, pero se corrigen con medidas opuestas —criterio en un caso, ritmo en el otro—.
Qué métrica mirar
Anótalo antes de pasar al siguiente. La utilidad del programa está en la serie, y la métrica de la etapa 1 solo informa si puedes compararla con la que registres cuando repitas este mismo ejercicio.
Reproduce las condiciones del examen: 100 preguntas, 50 minutos y penalización por error.
Hacer un simulacroEl error típico de esta fase
Hacerlo demasiado pronto. Si no has cubierto al menos el 60 % del temario, medirás sobre todo lo que aún no has visto, y el resultado no distingue entre lo que se te resiste y lo que sencillamente no has estudiado.
El segundo error de esta fase es el contrario y es más silencioso: hacerlo bien, sacar una nota discreta y concluir que «hay que estudiar más». Puede que sí, pero también puede que el problema sea de ritmo o de criterio de respuesta, y esos dos no se arreglan estudiando. El registro por separado de errores, blancos deliberados y preguntas no leídas es lo que permite distinguirlo el mismo día.
Cómo corregir después
- Clasifica cada fallo: no lo sabía, me confundí, dudaba entre dos, no llegué.
- Los de la tercera categoría son los más rentables: el contenido está a medias y una revisión corta lo cierra.
- Los de la cuarta no son de temario, son de ritmo.
- Vuelve a los temas con más fallos antes del siguiente simulacro.
- Registra la métrica de esta etapa para poder compararla.
Dónde encaja en la preparación
Este es el punto de partida. Conviene hacerlo cuando tengas cubierto en torno al 60 % del temario, y no antes.
Antes de corregirlo conviene tener clara la fórmula con la que se calcula la nota, en cómo puntúa el examen, y reservar los tests por tema para los temas que este ejercicio señale.
El marco general —cuántos hacer, cuándo empezar y cómo analizarlos— está en simulacros de Policía Nacional.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia el simulacro 1 de los demás?
El formato es el mismo —100 preguntas en 50 minutos con penalización— porque el examen no cambia. Lo que cambia es el objetivo: en esta etapa se entrena saber dónde estás de verdad.
¿Tengo que hacerlos en orden?
Es lo recomendable, porque cada etapa se apoya en la anterior: el ritmo antes que el descarte, y el descarte antes que la resistencia de jornada completa.
¿Es normal sacar mala nota en el primer simulacro?
Es lo habitual, y no es información sobre tu capacidad sino sobre tu punto de partida. La nota del simulacro 1 solo adquiere sentido cuando existe una segunda medición tomada en las mismas condiciones.
¿Mi nota de simulacro se parecerá a la del examen?
No hay forma de saberlo: el banco de preguntas es distinto y su dificultad no está calibrada contra la prueba oficial. Lo que sí se traslada es el hábito de ritmo y la decisión de responder o dejar en blanco.
Contenido relacionado
Fuentes oficiales
- BOE núm. 167, de 10.7.2026 — Resolución de convocatoria (BOE-A-2026-15055)
- Portal del Aspirante — Policía Nacional
- Dirección General de la Policía
Reproduce las condiciones del examen: 100 preguntas, 50 minutos y penalización por error.
Hacer un simulacroPolicíaNacionalTest es una herramienta independiente de preparación y no está afiliada, patrocinada ni respaldada por la Dirección General de la Policía ni por el Ministerio del Interior. La información oficial y vinculante es siempre la publicada en el BOE y en el Portal del Aspirante.