Simulacro 3: la penalización

Decidir cuándo responder y cuándo callarte. Un simulacro no es un examen de prueba: es un ensayo con un propósito concreto, y este es el suyo.

Última actualización: 8 de agosto de 2026 · Examen de conocimientos

Convocatoria 43 Datos de la convocatoria vigente. Las cifras y reglas de esta página corresponden a la Resolución de 7 de julio de 2026, de la Dirección General de la Policía, publicada en el BOE núm. 167, de 10 de julio de 2026 (BOE-A-2026-15055). Verifica siempre las bases antes de actuar.

Datos clave

Posición en el programa3 de 10
Formato100 preguntas · 50 minutos
PenalizaciónMedia respuesta por error
Objetivo de esta etapaDecidir cuándo responder y cuándo callarte

Este es el simulacro 3 de un programa de diez. El formato no cambia —siempre 100 preguntas en 50 minutos con la fórmula real de corrección— porque el examen tampoco cambia. Lo que cambia es qué estás entrenando en cada uno.

Hacer diez veces el mismo ejercicio sin propósito produce diez notas y ningún aprendizaje. En esta etapa, la número 3, el propósito es decidir cuándo responder y cuándo callarte, y todo lo que sigue está subordinado a eso.

El objetivo de este simulacro

Decidir cuándo responder y cuándo callarte. Todo lo demás es secundario hoy: si mejoras en esto y la nota baja un poco, el simulacro ha funcionado.

Cómo ejecutarlo

Marca junto a cada respuesta dudosa cuántas alternativas habías descartado: ninguna, una o dos.

Las condiciones básicas se mantienen en los diez —cronómetro visible, sin consultas y con la penalización aplicada—, pero en el simulacro 3 lo que decide si ha servido es lo anterior, no la nota.

Añade una anotación mínima y decisiva: junto a cada respuesta dudosa, escribe cuántas alternativas habías descartado —0, 1 o 2—. Es un solo carácter por pregunta y es lo que permite corregir después el simulacro tres veces con criterios distintos. Sin ese dato solo tendrás una nota, y una nota no dice si eres temerario o excesivamente prudente.

La aritmética de la corrección

La convocatoria corrige con [A − E/(n−1)] × 10/P. Sustituye n por 3 alternativas y P por 100 preguntas y queda una cuenta que se hace de cabeza: nota = (A − E/2) / 10. En puntos sobre diez, cada acierto suma 0,1, cada error resta 0,05 y cada blanco vale 0.

Esa proporción de dos a uno no es arbitraria. Una corrección es neutra —no premia ni castiga la respuesta al azar— cuando descuenta 1/(n−1) por error, y la fórmula de las bases descuenta exactamente eso. Con tres opciones, el descuento neutro es media respuesta, que es el que se aplica.

AlternativasDescuento neutro por errorEsperanza al azar
21 respuesta0
3 · esta convocatoria1/2 respuesta0
41/3 de respuesta0

La comprobación con los números de la prueba ocupa una línea: (1/3) × 0,1 + (2/3) × (−0,05) = 0,0333 − 0,0333 = 0. Responder al azar entre tres opciones tiene el mismo valor esperado que dejar la pregunta en blanco: cero. La penalización de esta oposición no castiga el riesgo, lo neutraliza.

Por qué el consejo habitual es falso

«No contestes si no lo sabes» es la recomendación más repetida en las webs de oposiciones y deja de ser correcta en cuanto descartas una alternativa. Con dos opciones vivas, la cuenta cambia de signo:

(1/2) × 0,1 + (1/2) × (−0,05) = +0,025 puntos esperados por pregunta.

Parece poco y no lo es, porque la escala está cuantizada en escalones de 0,05: veinte preguntas en las que descartas una opción y respondes valen medio punto esperado, es decir, diez escalones de nota. Y descartar una de tres es exactamente lo que ocurre en la mayoría de las dudas de quien lleva el temario trabajado; el caso de las tres opciones igual de plausibles es mucho menos frecuente de lo que parece durante el examen. El desarrollo completo está en cómo puntúa el examen.

Las tres notas del mismo simulacro

Este es el ejercicio propio de esta etapa, y solo se puede hacer si has marcado durante la prueba cuántas alternativas descartabas en cada duda. Al corregir, calcula tres notas sobre la misma hoja: la que obtuviste, la que habrías obtenido dejando en blanco las dudas sin ningún descarte y la que habrías obtenido dejando en blanco todas las dudas.

Un ejemplo con números redondos: 60 preguntas seguras —55 aciertos y 5 errores—, 25 dudas con una opción descartada —13 aciertos y 12 errores— y 15 preguntas sin ninguna idea —5 aciertos y 10 errores—.

Política de respuestaAciertosErroresNota
Responder a todo73275,95
Blanco en las 15 sin idea68175,95
Blanco también en las 25 con descarte5555,25

Las dos primeras filas coinciden, y no por casualidad: las quince preguntas contestadas a ciegas aportaron exactamente su esperanza, cero. La tercera fila es la que enseña algo: renunciar a las veinticinco dudas con descarte cuesta 0,70 puntos en esta realización, frente a los 0,625 que predice la aritmética. Ese es el precio del consejo habitual.

Qué métrica mirar

El dato de esta etapa: El saldo de tus dudas: qué nota habrías sacado dejando en blanco las de descarte cero.

Anótalo antes de pasar al siguiente. La utilidad del programa está en la serie, y la métrica de la etapa 3 solo informa si puedes compararla con la que registres cuando repitas este mismo ejercicio.

Haz un simulacro completo

Reproduce las condiciones del examen: 100 preguntas, 50 minutos y penalización por error.

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El error típico de esta fase

Responderlo todo por inercia. Con tres alternativas y sin descarte, el saldo esperado es cero y además gastas tiempo.

Cómo corregir después

  1. Clasifica cada fallo: no lo sabía, me confundí, dudaba entre dos, no llegué.
  2. Los de la tercera categoría son los más rentables: el contenido está a medias y una revisión corta lo cierra.
  3. Los de la cuarta no son de temario, son de ritmo.
  4. Vuelve a los temas con más fallos antes del siguiente simulacro.
  5. Registra la métrica de esta etapa para poder compararla.

Dónde encaja en la preparación

Va después del simulacro 2 y antes del 4. Con un ritmo semanal en el tramo final, el programa completo ocupa unas diez semanas.

Esta decisión se entrena mejor en tandas cortas que en pruebas largas: los tests por tema permiten repetirla decenas de veces al día. El lugar que ocupa el ejercicio dentro del proceso está en el examen de Policía Nacional.

El marco general —cuántos hacer, cuándo empezar y cómo analizarlos— está en simulacros de Policía Nacional.

Sobre el contexto. La misma fórmula con penalización se aplica también a los psicotécnicos de aptitudes, con la diferencia de que allí el mínimo lo fija el tribunal y no las bases. Entrenar ahora el criterio de descarte sirve para las dos pruebas. Cuánta nota hace falta por encima del mínimo de 3 puntos no se publica de antemano: ver nota de corte.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia el simulacro 3 de los demás?

El formato es el mismo —100 preguntas en 50 minutos con penalización— porque el examen no cambia. Lo que cambia es el objetivo: en esta etapa se entrena decidir cuándo responder y cuándo callarte.

¿Tengo que hacerlos en orden?

Es lo recomendable, porque cada etapa se apoya en la anterior: el ritmo antes que el descarte, y el descarte antes que la resistencia de jornada completa.

¿Es cierto que no conviene contestar si no lo sé?

Solo cuando las tres alternativas te parecen igual de posibles: ahí responder y dejar en blanco valen lo mismo, cero puntos esperados. Si has descartado una, responder pasa a valer +0,025 puntos esperados por pregunta y conviene hacerlo.

¿Los blancos restan?

No. Solo descuentan las respuestas incorrectas, media respuesta correcta cada una. Por eso dejar en blanco es una decisión estratégica y no una penalización en sí misma.

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Fuentes oficiales

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Reproduce las condiciones del examen: 100 preguntas, 50 minutos y penalización por error.

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